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¿Cómo saber si haces bien o mal?

A menudo me pierdo cuando salgo a correr por el bosque. Pero pronto encuentro algún camino rural que me vuelve a mi pueblo. Correr por aquí es tan diferente… sin semáforos, sin pisar cemento; sólo escucho los ruidos de los animalitos que se abren paso a mi llegada.

Mi sorpresa fue mayúscula al encontrar este gorrión en una esquina. Era obvio que se había caído del nido, ni siquiera se inmutaba cuando le ofrecí mi mano. No era ocasión para dejarlo allí, pensé que poco duraría siendo tan vulnerable y me lo llevé en la mano hasta casa.

Durante el camino a se durmió, creo que sentía el calorcito de mi mano y protección. No sé cuantas horas llevaría en la esquina de ese camino. Al llegar a casa me puse a ver mil tutoriales sobre como alimentar gorriones. Lo más inteligente era, primero, darle de beber. Así que le metí poco a poco el pico en el agua fría y fue bebiendo.

Al poco rato me puse a investigar si en mi pueblo había veterinario y lo llamé. Me comentó que los gorriones es una especie protegida en Cataluña y que debía llevarlo a centro veterinario para que fuese entregado a los agentes rurales. Ellos se encargarían de cuidarlo y liberarlo una vez ya tenga suficiente autonomía.

Durante el trayecto al veterinario no dejó de mirarme. Lo llevé con un paño hasta el veterinario y allí ya me esperaban los agentes rurales de mi zona.

Nunca sabes del todo bien si lo mejor es dejar que la naturaleza haga su función y dejar ese animal allí donde me lo encontré. Pero soy incapaz de dormir tranquilo sabiendo que ese pobre gorrión estaría indefenso en medio de un camino rural a merced de cualquier depredador.

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Mi Historia

Estaba en el metro de camino al trabajo y sentí la sensación de estar en un lugar en el que no quería estar. No me sentí atrapado o con la necesidad de querer escapar. Sólo entendí que, de verdad era hora de provocar un cambio substancial en mi vida. Y que ese primer cambio debía empezr marchándome de la ciudad. Sin pensármelo me puse a buscar un nuevo hogar.

Vivir en un pueblecito de la Cataluña central, de no demasiados habitantes, es uno de los aprendizajes más importantes de mi vida. Dejar atrás a amigos y familia, y empezar de cero en un nuevo contexto… es una auténtica odisea.

Me instalé el pasado 23 de junio de 2017 (verbena de San Juan). Pronto entendí que no sólo se trataba de realizar un cambio de domicilio, también debía hacer un cambio emocional y físico. Me apunté a clases de yoga y meditación, y me inicié en la filosofía de vida zen.

A medida que empecé a indagar en mi cuerpo y mi mente gracias a un contacto más directo con la naturaleza, a un cambio de alimentación y un ritmo de vida, y a introducir en mi día a día nuevos hábitos saludables, estoy comenzando a descubrir los beneficios de esta sabiduría que va más allá de cualquier convencionalismo o religión.

Estoy en los inicios de esta transformación, cada aprendizaje para mí es muy revelador y me está empezando a ayudar en momentos de dificultad, ya sea de superación personal o para encontrar la calma y relax tan inexistente y necesaria en nuestra sociedad.

Debo advertir que no soy coach, ni psicólogo, ni ningún gurú experto en el tema. Mi trayectoria profesional está focalizada en el branding, marketing y comunicación por lo tanto, no pretendo ni aconsejar, ni mucho menos instruir o presentarme como ejemplo de nada.

En MiVidaZen.com te propongo que me acompañes en mi proyecto más personal e íntimo, donde en forma de diario cotidiano iré narrando mi experiencia en primera persona sobre diferentes motivaciones.

Si te sientes identificado/a con mi historia, espero que los contenidos que voy publicando en el blog, Facebook, Instagram o mi canal de YouTube te parezcan interesantes. ¡Quiero crecer y aprender también de tus enseñanzas y tus consejos!

¡Te doy la bienvenida a MiVidaZen!

Namasté.